lunes, 17 de agosto de 2015

VILLA RUIZ un destino enriquecido por la amabilidad de su gente y el encanto del paisaje rural

VILLA RUIZ un destino enriquecido por la amabilidad de su gente y el encanto del paisaje rural

Villa Ruíz es un pintoresco pueblo rural que creció a la vera del antiguo camino real utilizado en la época colonial por carros, carretas, mensajeros y expediciones, instalándose en su recorrido varias postas. De los tantos personajes de nuestra historia que pasaron por estos lugares, uno de ellos es el que le dio su actual denominación “Camino Gobernador Juan Manuel de Rosas”.


Gracias a que sus habitantes decidieron organizarse en el marco del turismo comunitario hoy contamos con  un destino, enriquecido por la amabilidad de su gente y el encanto del paisaje rural.
 Villa Ruiz

A sólo 92km de Buenos aires, esta pequeña localidad pertenece al Partido de San Andrés de Giles, posee emprendimientos gastronómicos y varios sitios de interés.


Pueblo ideal para pasar un día de campo con comida casera, calma y tranquilidad. 

Su lema es “Pueblo Rural donde se destaca la riqueza patrimonial y la amabilidad de sus habitantes”. 

Villa Ruiz tiene su propia fiesta: el 22 de noviembre  “Fiesta Provincial del Camino Real”, donde hay: desfile de centros tradicionalistas, números artísticos, destrezas gauchas, desfile de tropillas, desfile de carruajes de  época y mucho folklore.


Hasta 1880, fue un campo abierto para vacas Villa Ruiz fue fundado con la llegada del Ferrocarril Lacroze (que unía Chacarita con San Andrés de Giles). El pueblo creció al compás de los trenes que transportaban cereales, leche, encomiendas y hacienda.

En la década del 90, el ferrocarril dejó de pasar por el pueblo y el pueblo entró en decadencia. En la actualidad la estación fue reciclada y allí funciona durante los fines de semana la Feria Artesanal La Estación, que comercializa los productos que realizan los vecinos. No dejen de visitar la panadería La Emilia, que cuenta con un enorme horno a leña que data de 1914, y donde elaboran pan y galletas de campo para los pueblos de Villa Ruiz, Carlos Keen, Luján y Cortinez.

Cualquier lugar, es bueno cuando se tiene ganas de aprender a hilar, en este caso, para mayor comodidad, nos toco el andén de la estación del tren.

El restaurante La Posada del Virrey ofrece platos caseros para compartir en un ambiente cálido y familiar en el interior de la casona. Es una casa centenaria que data de 1894, que además del restaurante ofrece actividades como cabalgatas, paseos en bicicleta, caminatas y juegos de salón. Los más chicos pueden compartir su estadía con los animales de la granja.

La Posta del Camino Real es una antigua casa de campo para ir a disfrutar de un almuerzo rodeado de una hermosa arboleda. Para empezar, ofrecen picadas y empanadas de carne, luego se puede seguir con pastas, parrillada o lechón al horno de barro.

El hotel de campo de La Estancia Vieja cuenta con un restaurante de 90 cubiertos. Un sitio ideal para quienes buscan disfrutar de los sonidos y aromas del campo. El Rincón, así se llama el restaurante, ofrece pan recién horneado, fiambres, pastas caseras, parrilla y pastelería artesanal.

Otra buena opción, en especial si están buscando pasar una tarde larga y distendida, es el country restó del club de campo Los Árbolesa, que cuenta con 330 hectáreas arboladas con dos piletas y la posibilidad de realizar cabalgatas. Asado criollo, picadas de campo y postres caseros.

Distancia desde Capital Federal: 92 km.

Cómo llegar: Se accede por acceso Oeste hacia Luján. Luego de pasar el río Luján, a 2 km, sale a la derecha un camino asfaltado hacia Carlos Keen: hay que atravesar el pueblo y luego de 7 km se llega a Villa Ruiz.

AZCUÉNAGA pueblo gastronómico donde se conjugan la serenidad del campo, la naturaleza y la historia local.

AZCUÉNAGA pueblo gastronómico donde se conjugan la serenidad del campo, la naturaleza y la historia local.



Azcuénaga es una localidad del Partido de San Andrés de Giles, en la Provincia de Buenos Aires, Argentina. Fue fundada el 1 de julio de 1880 con la inauguración de la estación de ferrocarril. Se encuentra a 11 km de la ciudad cabecera del partido, de fácil acceso a través de la RP 193.

Azcuénaga es el lugar ideal para hacerse una escapada perfecta un sábado por la tarde. Así se puede observar la tranquilidad del pueblo tal cual lo viven a diario sus habitantes, caminar por sus calles silenciosas y disfrutar de los lugares para comer sin demoras.

Es el lugar perfecto para los viajeros que les guste charlar con los locales y los vecinos.  Azcuénaga es un pueblo rural ubicado dentro del Partido de San Andrés de Giles, donde se conjugan la serenidad del campo, la naturaleza y la historia local.

Como tantos otros poblados de la provincia, comenzó siendo una estación ferroviaria, la primera que tuvo el partido de San Andrés de Giles. El gran edificio de la antigua estación de tren se impone todavía con su techo piramidal de teja francés, y ha sido declarado Lugar Histórico desde 1988.

Entre los atractivos turísticos del lugar se pueden mencionar un mural de adobe ubicado en la estación ferroviaria, obra de Carlos Moreyra y Cristina Terzaghi, declarado de interés cultural por la Provincia de Buenos Aires y por el concejo deliberante de San Andrés de Giles.

Además se pueden observar varias casas construídas a principios del siglo XX por albañiles italianos, tienen en su mayoría rejas de hierro en los ventanales, realizados por los primeros herreros de la localidad, además poseen sotanos utilizados para conservar vino patero fabricados por sus dueños y chacinados de cerdos elaborados en carneadas que se realizan en otoño-invierno.

Lugares de interés para conocer: el edificio de la antigua Casa Terren; la Capilla Nuestra Señora del Rosario; el club recreativo Apolo; la panadería artesanal, ubicada frente al club Apolo; el edificio de la cooperativa eléctrica y las fachadas de varias casonas centenarias, construidas a fines del siglo XIX.

A 5 kilómetros sobre el “Camino Real” que uniera Luján con San Antonio de Areco, se encuentra “La Posta de Figueroa”, lugar histórico que funcionó como tal en la época de las carretas y arreos de hacienda. Parte de la casona, del siglo XVIII, fue visitada por Juan Manuel de Rosas, Facundo Quiroga y José María Paz. Su recuperación potenció el atractivo turístico de la zona.

Muchas picadas, pastas, parrilla y dulces caseros. Tambien podrás encontrar fondas, almacenes y varios restaurantes. La Fonda de Carniglia, ubicada donde hoy está el Club Apolo, fue una verdadera institución del lugar.

Frente a la estación se encuentra el Antiguo Almacén de Ramos Generales, actualmente mini mercado. Se puede recorrer la Plaza Miguel de Azcuénaga, donde por las tardes los artesanos exhiben sus productos y los productores locales venden miel y huevos.

Otro punto de interés es la panadería La Moderna, fundada en 1917, con un tradicional horno a leña en el que se fabrica galleta de campo, pan y las típicas tortas negras. No dejen de visitar la Capilla Nuestra Señora del Rosario.

A la hora de comer pueden ir al restaurante de campo La Porteña, ubicado frente a la estación de Azcuénaga. El menú cuenta con pastas caseras, picadas con fiambres caseros y escabeches, empanadas, pizzas y tortas caseras.

Otra opción es el Almacén CT&Cía, restaurante que funciona en el predio de la antigua Casa Terrén, un almacén de ramos generales que existió allí desde finales del siglo XIX. Ofrecen picadas, pastas y parrilla, y hasta vino de la casa (Cabernet y Malbec, que pasan largos meses guardados en barricas de roble francés), pero mejor aún es sentarse a tomar el té y probar algunas de sus tortas: apple crumble, marquisse de chocolate, brownies, lemon pie y hasta torta galesa, con un rico café expreso.

También pueden optar por el restaurante de campo y hostería La Casona de Toto, atendida por sus amables dueños, donde se realizan peñas y guitarreadas. Asados, pastas y dulces caseros son algunos de los destacados de la carta.

Distancia desde Capital: 110 km.

Cómo llegar: Se debe llegar a San Andrés de Giles (Ruta 7), o bien por tierra desde la Ruta 8, continuación de la ruta 193 Solís a la altura del km. 97.5.

sábado, 15 de agosto de 2015

GOUIN "paz, paisaje pampeano y buena gastronomía"

 GOUIN "paz, paisaje pampeano y buena gastronomía"


Si necesita alejarse de la ciudad y respirar un poco de aire fresco, acérquese a Gouin, en el Partido de Carmen de Areco y relájese con la tranquila vida de campo.

Gouin es un pequeño pueblo rural, ideal para el descanso y el disfrute del típico paisaje pampeano. Aproveche su visita a esta localidad para degustar los mejores pasteles criollos, distinguidos con la Fiesta Provincial del Pastel que anualmente se celebra en el mes de Diciembre.

Es un pueblito tranquilo de costumbres clásicas, donde todos se conocen entre sí y la gente sale a la vereda a tomar el sol de la tarde acompañando por unos mates. Ofrece tranquilidad, buena gastronomía y es ideal para ir con niños.

La historia de Gouin, como la de tantos otros pueblos de la provincia de Buenos Aires, está ligada a la creación del ferrocarril, que inició sus servicios en 1908. Hoy cuenta con tan solo 134 habitantes y es uno de esos pueblos que parece haber frenado en el tiempo.

Se respira serenidad, ese espíritu de siesta, que luego se ve interrumpido por las charlas con vecinos o la visita a alguno de los antiquísimos bares donde la picada, la pizza y cerveza helada son el centro de atención de todos.

Como todo pueblo, se desarrolló en torno a la plaza, donde hay que visitar la capilla dedicada a San Agustín y la La Pulpería Don Tomás, atendida por sus dueños, que ofrece picadas de campo, pastas caseras y asado.

En la antigua estación de tren está el restaurante de campo La Estación, que todavía hoy mantiene su antigua fachada.

En la plaza San Martín, las sillas pintadas de celeste y los troncos de los árboles de blanco recuerdan los colores de esta otra Argentina; custodian los antiguos juegos que aún hoy utilizan los chicos, frente a la capilla San Agustín, de 1963.

Más adelante, con la tierra que vuela como en una película del Lejano Oeste, el bar Gouin luce sus carteles turísticos con orgullo. Nacido en 1940, antes fue peluquería. Luego fue cedido a don Vicente Verdini para utilizarse, incluso, como sede de escuela. Con antiguas aberturas y paredes de ladrillo a la vista, allí paran los parroquianos cuando se cansan del Almacén de Ramos Generales de los hermanos Colera que, a pesar de su nombre, sonríen al turista que quiera comprar un sándwich, un vaso de vino o un recuerdo.


Los segundos domingos de cada mes, el pueblo de Gouin realiza una Feria de Productos de Campo, donde se puede encontrar variedad de producciones locales que van desde aves de corral hasta artesanías, antigüedades, dulces, asado campero y los clásicos pasteles del pueblo.

Como llegar
Desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Se puede acceder por RN Nº 7 hasta el km. 137, donde se encuentra el acceso al pueblo, por calle de tierra a unos 10 km.



La matera: Ubicada frente a la plaza San Martín, es un espacio cedido por la Municipalidad local para la exposición y venta de artesanías y productos regionales durante los fines de semana.


Fiesta Provincial del Pastel: Cada primer fin de semana de diciembre se realiza esta pintoresca fiesta, donde no solo se puede degustar exquisitos pasteles criollos, sino pasar una jornada al aire libre; caminar por sus calles de tierra, fotografiar antiguas casonas o la destreza de los gauchos. También hay un concurso de pasteleras, Elección de la Reina, desfile tradicionalista, patios de comidas y espectáculos artísticos.


viernes, 14 de agosto de 2015

GENERAL LAS HERAS Capital Nacional del Pato

GENERAL LAS HERAS Capital Nacional del Pato


Las Heras, como se la llama comúnmente, es la ciudad cabecera del Partido. Es un pueblo chico, tranquillo, de casas bajas y arquitectura antigua.


Es considerada la Capital Nacional del Pato por los torneos y competencias de este deporte que allí se realizan todos los años.


La ciudad de General Las Heras se ubica en el partido homónimo, a sólo 70 kilómetros de la Capital Federal.
Muy cerca de la gran urbe, pero también de la serenidad que los campos de la llanura saben regalar, es un destino que sorprende con su tranquilidad de pueblo.


Recorrer sus calles es un paseo imperdible para descubrir los tesoros que cobija esta comunidad:
en la Capilla del Instituto San Luis Gonzaga los colores estallan en los murales que Berni pintó en 1981; ubicados a ambos lados del altar son un espectáculo para la vista.
Además, el Museo Los Tres de Carlos cuenta la vida del talabartero Carlos Chiapas de la mano de sus herramientas y otros objetos de su entorno; mientras el Esteban Semino hace honor a este artista local exponiendo sus obras.


Conocida como la Capital Nacional del Pato, convoca todos los años a ágiles jinetes que se reúnen para disfrutar de torneos y competencias de la mano del deporte más criollo. Además, el polo y golf se suman a esta propuesta con los aires campestres que las estancias le otorgan a estas disciplinas.

El turismo rural completa la oferta turística con actividades que permiten disfrutar del aire libre: cabalgatas; caminatas y paseos en carruajes, son algunas de las opciones. La cocina criolla será otra tentación irresistible.


Con todas las características de una localidad que se aleja unos kilómetros de la ajetreada vida de la Capital Federal, General Las Heras se emplaza sobre el colchón verde de la llanura pampeana y hechiza con la amabilidad de su gente.

Muñida de tradiciones y costumbres que su entorno campestre le brinda, invita a disfrutar del turismo rural en antiguos cascos de estancia. El relax y el disfrute están asegurados si elige conocer la región desde su aspecto más autóctono, descubriendo sus raíces y el aire puro que la invade.


Paisajes que se extienden hasta el horizonte mostrando las mejores postales de la llanura pampeana invaden los alrededores de General Las Heras obligando a todos sus visitantes a detenerse para admirar la belleza y la serenidad que despliegan.



La mejor opción para quienes buscan los aires campestres es elegir una de las estancias dedicadas a compartir sus tradiciones y costumbres.
Con actividades para todos los gustos, las tareas cotidianas del medio rural permiten experimentar la conexión con las raíces más autóctonas; los paseos y cabalgatas son ideales para relajarse en los atardeceres, mientras que las mañanas invitan a una caminata por los parques.

Todos los servicios se ponen a disposición del turista: habitaciones con baño privado; amplio comedores; piscinas; mini-spa; juegos de mesa como pool, snooker, metegol y  sapo para divertirse con amigos; canchas de croquet, tenis, paddle, vóley y fútbol tentando a quines gustan moverse en su tiempo de descanso. La gastronomía ofrece platos regionales e internacionales; el típico asado criollo; junto a exquisiteces dulces que deleitarán todos los paladares.